Sexualidad y cáncer:
El tratamiento del cáncer puede afectar tu sexualidad e intimidad.
Descubre cómo abordar estos cambios.
Redescubriendo la sexualidad y la intimidad tras el cáncer.
Un diagnóstico de cáncer y sus tratamientos pueden traer consigo cambios físicos y emocionales que impactan la sexualidad y la intimidad. Estos temas, a menudo considerados privados o tabú, son una parte importante de la calidad de vida para muchas personas. Es fundamental saber que no estás solo en esto y que existen formas de abordar estos desafíos.
La sexualidad va más allá del acto sexual; incluye la autoestima, la imagen corporal, el afecto, la conexión emocional y la capacidad de dar y recibir placer. La intimidad, por su parte, se refiere a la cercanía emocional y física con otra persona. Ambos aspectos pueden verse afectados por el cáncer.

¿Cómo pueden afectar el cáncer y sus tratamientos la sexualidad?
Diversos factores pueden influir en la vida sexual de una persona con cáncer:
Impacto físico:
- Fatiga: Uno de los efectos secundarios más comunes, puede disminuir el deseo sexual y la energía para la actividad sexual.
- Dolor: El dolor crónico o el dolor durante la actividad sexual pueden ser una barrera importante.
- Cambios hormonales: Algunos cánceres (como el de mama o próstata) y sus tratamientos (terapia hormonal, quimioterapia, cirugía para extirpar ovarios o testículos) pueden alterar los niveles hormonales, afectando la libido, la lubricación vaginal, la función eréctil, etc.
- Cirugía: Puede causar cambios en la apariencia física (cicatrices, extirpación de órganos sexuales o relacionados), dolor o daño a nervios importantes para la función sexual.
- Quimioterapia: Puede causar fatiga, náuseas, cambios hormonales, neuropatía y otros efectos que indirectamente afectan la sexualidad.
- Radioterapia:
– Radioterapia Pélvica (para cánceres de próstata, cuello uterino, endometrio, recto, vejiga, etc.):
Puede causar sequedad vaginal, estrechamiento vaginal (estenosis), dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia), disfunción eréctil, infertilidad, irritación de la vejiga o el recto. En nuestro centro, tu equipo de radioncología te informará sobre los posibles efectos específicos según el área tratada y las técnicas utilizadas además de ofrecerte, estrategias para minimizarlos y manejarlos.
– Radioterapia en otras áreas:
Puede causar fatiga o cambios en la piel que afecten la imagen corporal o la comodidad. - Medicamentos: Algunos analgésicos o medicamentos para otros síntomas pueden tener efectos secundarios sexuales.
Impacto emocional y psicológico:
- Imagen Corporal: La pérdida de cabello, cambios de peso, cicatrices, o la presencia de dispositivos médicos pueden afectar cómo te sientes con tu cuerpo y tu atractivo.
- Ansiedad y Depresión: Comunes en pacientes con cáncer, pueden disminuir el deseo sexual y la capacidad de disfrutar de la intimidad.
- Estrés y Preocupación: Las preocupaciones sobre la salud, el futuro, las finanzas, etc., pueden dificultar la relajación y la conexión íntima.
- Miedo al rechazo o a no satisfacer a la pareja.
- Cambios en los roles dentro de la pareja.

Estrategias para abordar los cambios en la sexualidad y la intimidad:
Recuperar o adaptar tu vida sexual e íntima después del cáncer es un proceso que requiere paciencia, comunicación y, a menudo, buscar ayuda.
Comunicación abierta:
- Con tu pareja: Hablar honestamente sobre tus sentimientos, miedos, deseos y los cambios que estás experimentando es fundamental. Escucha también las preocupaciones y necesidades de tu pareja. La comunicación puede fortalecer la conexión emocional.
- Con tu equipo médico: No dudes en plantear tus inquietudes sobre la sexualidad con tu oncólogo, radioncólogo, enfermera o ginecólogo. Ellos pueden ofrecerte información, evaluar posibles causas físicas y derivarte a especialistas si es necesario.
Adaptación y exploración:
- Redefinir la intimidad: La intimidad no se limita al coito. Abrazos, caricias, masajes, besos o simplemente, pasar tiempo de calidad juntos pueden ser formas muy satisfactorias de conexión.
- Explorar nuevas formas de placer: Lo que antes era placentero podría no serlo ahora, o podría ser incómodo. Sé abierto a experimentar y descubrir nuevas formas de dar y recibir placer, solo o con tu pareja.
- Manejo de Síntomas Físicos:
– Sequedad vaginal: Usa lubricantes a base de agua. Tu médico puede recomendarte hidratantes vaginales o, en algunos casos, terapia hormonal local.
– Dolor durante el coito: Prueba diferentes posiciones, usa lubricantes y considera la terapia de dilatación vaginal si hay estenosis después de la radioterapia pélvica.
– Disfunción eréctil: Existen tratamientos como medicamentos orales, dispositivos de vacío, inyecciones o implantes. Habla con tu médico. - Planificar los momentos íntimos: Considera momentos del día en los que te sientas con más energía y menos dolor.
Cuidado de la imagen corporal y autoestima:
- Enfócate en tus cualidades y en lo que te hace sentir bien contigo mismo.
- Si te ayuda, explora opciones como pelucas, pañuelos, ropa que te haga sentir cómodo y atractivo.
- Recuerda que tu valor como persona no reside únicamente en tu apariencia física.
Buscar ayuda profesional:
- Terapeutas Sexuales o consejeros de pareja: Pueden ayudar a abordar problemas de comunicación, disfunción sexual y el impacto emocional en la relación.
- Fisioterapeutas especializados en el piso pélvico: Pueden ser muy útiles para mujeres después de tratamientos pélvicos, ayudando con el dolor, la tensión muscular y la función sexual.
La intimidad es parte de tu bienestar
La sexualidad y la intimidad son aspectos importantes del ser humano. Aunque el cáncer pueda presentar desafíos, con comunicación, adaptación y el apoyo adecuado, es posible mantener o redescubrir una vida íntima satisfactoria. No dudes en buscar la ayuda que necesitas; tu equipo de salud, incluyendo los profesionales de nuestro centro, está para apoyarte.
preguntas frecuentes
Sí, es muy común. La fatiga, el malestar físico, el estrés y los cambios hormonales pueden reducir significativamente la libido. Sé paciente contigo mismo y no te presiones.
Depende del área tratada y de la persona. Algunos efectos secundarios de la radioterapia pélvica pueden ser a largo plazo, pero muchos son tratables o manejables. Es crucial hablar con tu radioncólogo sobre los riesgos específicos y las estrategias preventivas o de tratamiento. Por ejemplo, el uso de dilatadores vaginales puede prevenir o tratar la estenosis vaginal.
Elige un momento tranquilo y privado. Puedes empezar diciendo algo como: “Hay algo importante para mí de lo que me gustaría hablar contigo y me siento un poco vulnerable al respecto”. Expresa tus sentimientos y necesidades de manera honesta y anima a tu pareja a hacer lo mismo. Si la conversación es muy difícil, un terapeuta de pareja puede ayudar a facilitarla.
