Factores de riesgo del cáncer:

¿Sabías que muchos factores de riesgo del cáncer son modificables? Descubre cuáles son y cómo prevenirlos.

¿Qué son los factores de riesgo del cáncer y por qué Importan? 

Entender qué es un factor de riesgo es un paso importante hacia la prevención y el cuidado de nuestra salud. Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle una enfermedad, en este caso, el cáncer. Sin embargo, es crucial recordar que tener uno o varios factores de riesgo no significa que una persona definitivamente tendrá cáncer. De la misma manera, algunas personas que desarrollan cáncer pueden no tener factores de riesgo conocidos. 

Conocer estos factores nos empodera para tomar decisiones informadas sobre nuestro estilo de vida y para entender mejor las recomendaciones de detección temprana. En un centro oncológico como el nuestro, comprender los factores de riesgo también ayuda a contextualizar el diagnóstico y a planificar los cuidados integrales, que pueden incluir tratamientos especializados como la radioterapia o braquiterapia cuando el cáncer se desarrolla. 

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Factores de riesgo del cáncer que NO puedes cambiar:

1. Edad: 
2. Genética y antecedentes familiares: 

Factores de riesgo del cáncer que SÍ puedes modificar

La buena noticia es que muchos factores de riesgo del cáncer están relacionados con nuestro estilo de vida y, por lo tanto, podemos tomar medidas para reducirlos. 

1. Tabaquismo: 

Fumar es el factor de riesgo evitable más importante para el cáncer. Está relacionado no solo con el cáncer de pulmón, sino también con cánceres de boca, garganta, esófago, vejiga, riñón, páncreas, estómago, cuello uterino y otros. No existe un nivel seguro de consumo de tabaco. Dejar de fumar reduce significativamente el riesgo. 

2. Alimentación poco saludable: 

Puede aumentar el riesgo de varios tipos de cáncer. Esto incluye: 

  • Bajo consumo de frutas y verduras. 
  • Alto consumo de carnes rojas y procesadas. 
  • Alto consumo de alimentos ultraprocesados, azucarados y grasas no saludables. 

¡Opta por una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras ya que puede ayudar a reducir el riesgo! 

3. Sobrepeso u obesidad: 

Tener sobrepeso u obesidad está relacionado con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer, incluyendo cáncer de mama (después de la menopausia), colon y recto, endometrio, esófago, riñón, páncreas y vesícula biliar. Mantener un peso saludable a través de una dieta equilibrada y actividad física es crucial. 

4. Inactividad física: 

Un estilo de vida sedentario aumenta el riesgo de algunos cánceres. La actividad física regular ayuda a mantener un peso saludable, regula las hormonas y mejora el funcionamiento del sistema inmunológico. Se recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada por semana. 

5. Consumo de alcohol: 

El consumo de alcohol está relacionado con un mayor riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago, hígado, colon, recto y mama. Cuanto más alcohol se consume, mayor es el riesgo. Si decides beber, hazlo con moderación. 

6. Exposición a radiación: 
  • UV (sol y camas de bronceado): La exposición excesiva a los rayos UV es la principal causa de cáncer de piel. Protegerse del sol evitándolo y usando protector solar, ropa adecuada y evitando las camas de bronceado es fundamental. 
  • Radiación ionizante: La exposición a altas dosis de radiación ionizante (como la de ciertos procedimientos médicos o exposición ambiental) puede aumentar el riesgo de cáncer. Es importante destacar que la radioterapia, utilizada para tratar el cáncer en centros especializados como el nuestro, es administrada por profesionales altamente capacitados (radioncólogos) que calculan cuidadosamente la dosis para maximizar el efecto sobre las células cancerosas y minimizar el daño a las células sanas. 
7. Infecciones crónicas: 
  • Virus del Papiloma Humano (VPH): Cáncer de cuello uterino, ano, pene, vagina, vulva y orofaringe. 
  • Virus de la Hepatitis B (VHB) y Hepatitis C (VHC): Cáncer de hígado. 
  • Virus de Epstein-Barr (VEB): Algunos tipos de linfoma. 
  • Helicobacter pylori: Cáncer de estómago. La vacunación (como la del VPH y VHB) y el tratamiento de infecciones pueden reducir estos riesgos. 
8. Sustancias químicas ambientales: 

Conocer tus factores de riesgo te permite: 

  • Tomar decisiones más saludables: Modificar los factores de riesgo que están bajo tu control es una de las mejores formas de reducir tu probabilidad de desarrollar cáncer. 
  • Participar en programas de detección temprana: Si tienes factores de riesgo no modificables (como antecedentes familiares), habla con tu médico sobre las pruebas de detección recomendadas para ti. 
  • Dialogar con tu médico: Si te preocupa tu riesgo, tu médico puede ayudarte a evaluarlo y a crear un plan de prevención personalizado. 


Tu Salud Está en Tus Manos 




Aunque no todos los factores de riesgo se pueden modificar, adoptar un estilo de vida saludable y conocer tu historia familiar puede marcar una gran diferencia. Habla con tu equipo médico y toma decisiones informadas: es una de las mejores herramientas para prevenir el cáncer y mejorar tu calidad de vida.

Preguntas frecuentes sobre los factores de riesgo del cáncer:

¿Si no tengo factores de riesgo, significa que no tendré cáncer? 

No necesariamente. Aunque tener factores de riesgo aumenta la probabilidad, muchas personas sin factores de riesgo conocidos también pueden desarrollar cáncer. Por eso, los chequeos regulares y estar atento a los cambios en tu cuerpo son importantes para todos. 

¿Es demasiado tarde para cambiar hábitos si ya soy mayor? 

Nunca es demasiado tarde para hacer cambios positivos. Por ejemplo, dejar de fumar a cualquier edad ofrece beneficios para la salud. Mejorar tu dieta y aumentar la actividad física también puede reducir tu riesgo y mejorar tu calidad de vida. 

¿Cómo sé si tengo un riesgo genético elevado de cáncer? 

Si tienes varios familiares cercanos con el mismo tipo de cáncer, cáncer a una edad temprana o ciertos patrones de cáncer en tu familia, podrías considerar hablar con tu médico sobre la asesoría genética. Un asesor genético puede evaluar tu historial familiar y discutir si las pruebas genéticas son apropiadas para ti.